DESCOMPOSICIÓN

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Martes, 23.05.17

Segunda ofensiva de las criaturas antiespañolas del zapaterismo

EL Gobierno sedicioso de la Generalidad tiene preparado un plan secreto de coacción y de imposición de un marco ilegal a todos los españoles en Cataluña. Dicho de otra forma, un gobierno regional autonómico se dispone a una operación de secuestro de siete millones de españoles con prácticas propias de un golpe de Estado. Prevén destituciones, expulsiones, deportaciones, confiscaciones y un sinfín de medidas de fuerza, todas ilegales pero necesarias para los muchos delitos que conlleva el crimen de alta traición que es la proclamación de la secesión e independencia de una región de España. Publicaba ayer lunes el plan uno de los muchos medios, en realidad han sido la mayoría, que tanto han contribuido a la impunidad y continuidad del proceso golpista. Con su permanente demanda al Gobierno de la Nación de «entender» el delito, ignorar la ley, tolerar el delito y garantizar la impunidad. El Gobierno ha huido del conflicto, mirado a otra parte e intentado ocultar el delito con dinero y trato apaciguador con la Generalidad sediciosa. Rajoy rizó el rizo al invitar al delincuente a negociar el delito en Madrid. Para negociar la legalidad con el violador de la misma. Este despreció la oferta. Ya solo quiere la aceptación de su tropelía criminal.
Esta noticia disputaba ayer el protagonismo en los medios al terremoto habido en el PSOE, donde Pedro Sánchez vapuleó a Susana Díaz, candidata del aparato, y a Patxi López, candidato de la nada. En realidad estas dos noticias son una misma: España da un paso de gigante hacia un choque frontal entre la debilitada España institucional y constitucional y la insurrección del extremismo izquierdista y separatista. Que gobierna las capitales, cuenta con gobiernos regionales y toma el mando en un PSOE aliado ya pleno de las fuerzas anticonstitucionales y antiespañolas. Pasada la crisis económica que hizo caer a Zapatero, las criaturas que son legado de su revanchismo izquierdista –Podemos, el PSOE «podemizado» y las fuerzas separatistas– se unen en un renacido frente para echar del poder al PP y criminalizar a la derecha.

No me resisto a recordar que hace más de dos años lo auguré en el libro «Días de ira». Rajoy pudo haber dificultado, quizás incluso evitado, esta fase avanzada de la descomposición con una retirada. Ya es tarde. Ahora se produce el retorno del espíritu del Pacto de Tinell en estadio ya final, tras abortarse los últimos intentos de reanimar una socialdemocracia con lealtad institucional y constitucional, con compromiso nacional y capaz de pactar con la derecha. No la habrá. El hacha de guerra civil desenterrada por Zapatero ha generado el odio necesario en la izquierda. La desidia e inanidad del PP han hecho el resto. El PSOE, el segundo pilar constitucional, ya está en la senda recorrida por Santiago Carrillo en las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). En la ruptura con su padre socialista Wenceslao –que hoy serían Felipe, los históricos y los barones–. En la unión al Frente Popular comunista para liquidar la España constitucional y su unidad nacional. ¿Qué hará Rajoy? Si pudiera, nada. O negociar con separatistas e izquierdistas un reparto de espacios. Pero ya no hay margen ni para la trampa ni para la nada. Los sediciosos se ven cerca del triunfo y el botín. Y el revanchismo organiza ya la causa general político-judicial para proscribir a la derecha. Si se deja, para siempre. Algunos dicen que Sánchez es tan consumado perdedor como Jeremy Corbyn, por tanto una bendición para Rajoy. Corbyn no tiene a su izquierda otro partido aún más peligroso para las libertades que secuestre al suyo. Y lo más importante, Theresa May no sufre una descomposición vertiginosa de su liderazgo, de su partido, de las instituciones y de su patria.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

EL PRESIDENTE SE VA DE VIAJE

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Sábado, 20.05.17

Acosar al presidente desde los medios con el «impeachment» es más fácil que manipular el sistema de equilibrios de poderes

El presidente Donald Trump se va de gira internacional, la primera desde que llegó al poder en enero. La Casa Blanca ha unido en un solo viaje la visita a los centros de las tres religiones, Arabia Saudí, Israel y El Vaticano para continuar ruta a la Cumbre de la OTAN en Bruselas y a la reunión del G7 en Sicilia. En su primera escala en Arabia Saudí el presidente Trump dejará claro que el islam en sus países de origen puede ser su aliado perfecto. En Israel tendrá que hacerse perdonar que ya ha defraudado mucho por las expectativas despertadas con el traslado aún incumplido de la Embajada a Jerusalén. Y en Roma verá con indiferente cordialidad a un Papa Francisco que le ha sido más hostil si cabe que los líderes políticos europeos.
En Bruselas, eso es típico ya del mandato de Trump si se evitan humos y cacofonía del odio mediático mundial anti-Trump, se verá que el presidente ya ha logrado mover las cosas en la OTAN. Los aliados hacen ya lo que no hicieron con Obama ni con Bush ni con Clinton: asumir mayores gastos de defensa. En la cumbre del G7, el recién llegado a la política mundial, cuyas prioridades y agenda principal están al margen de la misma, hará lo que Rex Tillerson le diga. Se va Donald Trump al exterior en plena apoteosis de la ofensiva contra su persona por parte del amplio frente de sus enemigos en Washington, la ciudad que conquistó a base de despreciarla como centro de los intereses mezquinos de las clases privilegiadas.

Esa ciudad, que él ha tachado mil veces de «lodazal», le devuelve con tormentas de odio la humillación que supuso que Trump le estropeara la bien preparada victoria de Hillary Clinton. Los medios, más enfermos de odio anti-Trump si cabe que la propia Hillary, llevan el griterío a cotas desconocidas y todos andan especulando con el «impeachment». Menos lobos. Acosar al presidente desde el ruido mediático total es más fácil que manipular los mecanismos del glorioso sistema norteamericano de garantías y equilibrios.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

SÓRDIDA BANDERA DE LA IGUALDAD

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Viernes, 19.05.17

Vuelve un igualitarismo que impone conductas y sentimientos, reprime voluntad y exige sumisión

LA presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, presume de tener solo 900 euros en la cuenta corriente. También de no tener patrimonio, pese a sus más de cinco lustros de vida laboral. Algunos pensarán que se organiza mal si no tiene una reserva mínima para un gasto extraordinario. Y que si tan mal se organiza en casa, no podrá hacerlo mucho mejor fuera. Eso sería una reflexión propia de una lógica vetusta y ajena al Zeitgeist y las rubias progresistas. Hoy, lo conveniente es presumir de pobre. Y de orígenes pobres, si paupérrimos, mejor. Ahí tienen a los candidatos socialistas en la carrera de primarias disputándose la niñez más menesterosa. «Yo tuve una infancia muy modesta». –«La mía mucho más»– «¡Pues anda que yo!» Toda esta pretensión de orígenes pobres, sean ciertos o no, solo son una estafa más de la impostura ya permanente de los políticos de las democracias europeas. La pretensión de pertenecer a los más desfavorecidos se produce en la España de hoy en muy diferentes formas y lleva a límites grotescos. Como los de la familia de Pablo Iglesias, supuestos perseguidos del franquismo y en realidad privilegiados por el empleo público y cuantiosas prebendas del régimen de un Franco que antes había perdonado la vida y la cárcel a su abuelo y lo instaló en la clase media pese a su siniestra andadura como comisario político del batallón Margarita Nelken. O todos los «niños de papá» que dirigen Podemos como las Serra, la desasistida Rita Maestre o ese Ramón Espinar que habla de sí como «hijo de obrero» y es un mimado y tramposo cachorro del sistema con privilegios hasta en la Tarjeta Black de su padre. La impostura es sangrante en esta nueva era de adoración de la Igualdad como Bien Supremo. La igualdad es el instrumento más eficaz del totalitarismo.
Hay un concepto de igualdad que ha sido una bendición para la especie humana. La igualdad entre los hombres hechos a semejanza de Dios es el concepto fundamental cristiano que hizo posible la evolución de la sociedad occidental hacia una cultura con la dignidad, individualidad y libertad del ser humano como principal referente. Después de diversos ensayos, algunos terroríficamente fallidos, quedaba demostrado que el sistema político que mejor garantiza la corrección de errores y abusos contra el individuo es la democracia. Sin embargo, celebra ya su retorno triunfante un concepto de igualdad que no es el de que todos nacemos iguales con la llama de la divinidad y el libre albedrío. Sino el de una igualdad que nos impone conductas y sentimientos para un orden social que mutila carácter, reprime voluntad y exige sumisión.

La igualdad de los seres humanos por naturaleza desiguales sólo puede simularse con la mentira y con la fuerza. Está en plena marcha el nuevo proyecto ideológico igualitario en su fase grotesca y ridícula, la farsa, en la que los políticos pretenden tener, querer y sentir lo mismo que la masa. Pero también está avanzada la fase tenebrosa, cruel y eventualmente sangrienta, el drama. Norbert Bolz con su «El discurso de la desigualdad» (edit. Wilhelm Fink, Munich) hizo el gran alegato contra las siniestras tendencias de ese nuevo igualitarismo sentimental, el nuevo totalitarismo. El castigo a quienes se rebelan contra el dictado ideológico y sentimental se practica ya con buena conciencia. De momento con una represión no violenta. Y ya funciona la eficaz movilización mediática del odio hacia quienes discrepan, luego no quieren ser iguales. Hay europeos que perciben el peligro. Pero aun no hay masa crítica la reacción. La sórdida bandera de la igualdad vuelve a ser, disfrazada de justicia, la gran amenaza para unas libertades en retirada.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

LA SEGUNDA MUERTE DE STEFAN ZWEIG

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Martes, 16.05.17

El legado del suicida Sieferle, un enemigo de la corrección política

EN los pasados dos o tres lustros se ha puesto muy de moda en España el escritor austriaco Stefan Zweig. No sé si se lee todo lo que se le cita, pero sí es un conocido ya este judío austro-húngaro autor de una obra ingente pese a su voluntaria muerte a los 61 años. Especialmente «El mundo de ayer». Yo creo que lo mejor de Zweig son sus biografías pero quienes conocen a Zweig de sus otros textos lo identifican con la incurable –y mortal– nostalgia por una Europa libre y culta irremisiblemente perdida y el miedo y desprecio a un futuro totalitario y vulgar. Zweig formaba parte de una cultura austriaca del ocaso vibrante y brillante, en la que Karl Kraus escribía «Los últimos días de la humanidad» y muchos recurrían al suicidio como muerte en abrazo al propio mundo en naufragio. Desde el poeta Georg Trakl hasta la poetisa Ingeborg Bachmann y su gran amor Paul Celan, judío de la Bukovina austro-húngara, suicidas en los setenta, son cientos las grandes cabezas de la literatura y creación de la vieja Kakania de Robert Musil que se quitaron la vida. Es significativo que mientras en Alemania el suicidio se llama «Selbstmord», es decir, «asesinato de uno mismo», en el antiguo espacio cultural austrohúngaro se dice «Freitod», que significa «muerte libre». Zweig se despidió en 1942 en Petrépolis en Brasil. El mundo bueno merecedor de vivirse, con la libertad, la cultura y los valores de la civilización, se hundía ante el avance del nazismo y otros totalitarismos. Y ellos querían irse con él.
En septiembre del pasado año se quitaba la vida el escritor, sociólogo e historiador Rolf Peter Sieferle. Era uno de los muy pocos intelectuales alemanes que se ha atrevido al enfrentamiento total y sin compromiso con la corrección política que en la era Merkel ya se ha convertido en implacable ideología incuestionable so pena de marginación, muerte civil y escarnio. Nacido en 1947 profesor de historia en la Universidad de Mannheim primero y Sankt Gallen en Suiza después, escribió trabajos de gran repercusión sobre industrialización, urbanismo, migración y desarrollo sociológico histórico, desde hace más de treinta años advertía sobre el bloqueo intelectual que generaba el permanente recurso al nazismo para impedir debates críticos con las políticas del sistema alemán. Con la oleada migratoria y la postura defensiva del gobierno de Merkel y sus aliados –los grandes partidos y los medios–, la apisonadora de la corrección política en Alemania oculta la realidad de los efectos de la política de refugiados. Y persigue y descalifica a quien la cuestione. Sieferle ha dejado dos libros como legado de advertencia para un mundo en el que él, como Zweig en su día, no quiere participar.
En «Finis Germania» hace un cuadro implacable de una sociedad alemana cobarde que ha elevado el llamado «antifascismo» a religión oscurantista que persigue todo pensamiento racional y al sentido común. Con unos medios domesticados, una intelectualidad comprada e intimidada y unos políticos convertidos en sacerdotes de esa religión de socialdemocracia obligatoria, el recurso totalitario a «la culpa colectiva» arrebata toda libertad y derecho a la verdad a los alemanes. En el último libro, «El problema migratorio», acusa al gobierno alemán de una inmensa estafa con la destrucción del estado social en libertad por ser este incompatible con la inmigración en masa. Advierte que una Europa bajo creciente poder islámico será un infierno como lo son los estados musulmanes. Rolf Peter Sieferle no quería vivir en la sociedad que veía venir. Como Zweig.

Puede ser que dentro de unos años leamos a Sieferle como a Zweig, como víctima de un miedo infundado. Puede ser también que no nos dejen leerlo. Entonces es que tenía razón.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

SCHULZ PAGA LA FACTURA DE LOS REFUGIADOS

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Lunes, 15.05.17

El SPD gobernante en Renania del Norte-Westfalia recoge el castigo por el descontento hacia la política migratoria, impulsada por Merkel

Cambio Los resultados sugieren que el fin de ciclo de los partidos tradicionales llega a Alemania

La catástrofe electoral sufrida ayer por el partido socialdemócrata alemán (SPD) es histórica, es completa y tendrá con seguridad enormes consecuencias para toda Alemania. También para el continente, que ve cómo el hermano mayor de la socialdemocracia europea acompaña a sus compañeros en otros países en su caída hacia los infiernos de la crisis existencial. Que cristaliza ya en un grave problema inmediato de cara a las elecciones federales del 24 de septiembre. Porque aunque aún no ha dimitido Martin Schulz como candidato a la Cancillería, es probable que este desastre haga replantearse una vía que ya parece muerta.
Dijo ayer Schulz para disculparse que él no es «un mago». Lo cierto es que tiene enfrente a una canciller que sí parece hacer magia hasta con su debilidad. El SPD cae 8 puntos y cosecha su tercera y peor derrota en tres elecciones de länder en tres meses. La pérdida del gobierno en Renania Westfalia donde ha gobernado con una sola interrupción durante más de medio siglo podría quizás adjudicarse a las debilidades de gestión de la presidenta Hannelore Kraft. Ella dimitió ayer de todos sus cargos de inmediato.
Pero el desastre cuantitativo del SPD es demasiado serio como para quedarse en el fracaso del gobierno de este gran estado federado, el más grande, rico e industrializado. Se hunden también sus compañeros de gobierno en Düsseldorf, los Verdes, en otro signo de los tiempos que es generalizado en todo el país.
También esto sugiere que el fin de ciclo de los partidos tradicionales llega a Alemania pero distorsionado por la figura de Angela Merkel. Por su muy notable habilidad de copar espacios políticos ajenos y movilizar desde el cálculo los sentimientos alemanes hacia su terrible historia. Como por el efecto disuasorio para opciones «populistas» que tiene la imagen de Donald Trump y del Brexit, que transmiten en un consenso coral absoluto los medios en Alemania.

Ganadores
Se benefició de todo esto Merkel ayer de forma espectacular. Su CDU suma más de 7 puntos hasta el 33,5%, tres puntos por delante de la CDU. Previsiblemente podrá gobernar con la única alianza del otro triunfador de jornada, el FDP liberal, que suma más de 3 puntos y se sitúa en un histórico 11,5%. Irrumpe también en el parlamento regional el derechista Alternativa para Alemania (AfD).
Merkel resulta una compañera tóxica para el SPD. Las dos legislaturas de gran coalición revelan que ella es la beneficiada y el SPD el pagafantas. Ayer se vio de forma escandalosa. Todos los efectos de la oleada de inmigrantes llegados por una decisión personal de Merkel los ha pagado aquí el SPD gobernante.
El gobierno del SPD y de los Verdes de Renania Westfalia paga la lamentable gestión de aquella terrible Nochevieja en la ciudad renana. Kraft paga el aumento de la inseguridad ciudadana y los pasados desequilibrios presupuestarios de los municipios. Cuando todo ello es cosecha pura de la decisión de Angela Merkel del 5 de septiembre del 2015.
El SPD ha estado ayudando a la CDU en su militante, permanente y tantas veces demagógica campaña contra el partido y todo movimiento surgido a su derecha a consecuencia de la deriva de la CDU de Merkel hacia la izquierda del centro. En esa campaña de acoso de llamar «nazi» y disputar el derecho de existencia organizada a todo lo que surgiera a la derecha de la CDU, el SPD ha sido un tonto útil perfecto. No actuó con la misma entrega solidaria la CDU cuando a la izquierda del SPD surgieron Verdes y Die Linke para comerle el electorado.

Así y todo, el derechista AfD ha logrado más de un 7%, está ya presente en todos los parlamentos regionales y lo estará previsiblemente en el Bundestag. Merkel ha logrado con ayuda prácticamente unánime de la prensa alemana y los partidos parlamentarios, SPD a la cabeza, que se redujera drásticamente la información, el debate y por consiguiente la alarma por los efectos de los refugiados. Las buenas cifras económicas de los pasados meses han sido otro regalo para la canciller. Así las cosas, todo apunta a que, salvo catástrofe o crisis extrema, Merkel va a poder prescindir en septiembre de un SPD desarbolado y forjar una alianza con unos liberales del FDP que volverían al Bundestag.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

LOS SONDEOS DAN LA VICTORIA A MERKEL EN EL BASTIÓN DEL SPD

Por HERMANN TERTSCH
Enviado Especial a Dortmund
ABC  Sábado, 13.05.17

Los socialdemócratas temen que una derrota en Renania del Norte sea el preludio de un descalabro a nivel estatal en septiembre

El domingo puede darse un paso de gigante hacia el colapso de la socialdemocracia europea si, como sugieren ya las encuestas, el SPD pierde ante la CDU en Renania del Norte–Westfalia, el principal poder territorial que tiene. El SPD que afrontaba la primavera electoral con optimismo, ha naufragado estrepitosamente en el Sarre en marzo y en Schleswig-Holstein el domingo pasado y cedido ambas plazas a la CDU. Si pierde el SPD en este estado se plantearía la inminencia del fracaso de Martin Schulz como candidato a la cancillería. Y eso a cuatro meses de las elecciones federales del 24 de septiembre. El drama estaría servido. Tras las catástrofes de los socialistas en Holanda y Francia, partidos fundamentales del sistema, cuyos resultados en las pasadas elecciones cayeron hasta cifras de un dígito, anunciado como está el naufragio de Corbyn con los laboristas en las elecciones de junio en el Reino Unido y en crisis profunda el PSOE, podría llegar el turno del padre de todos los partidos obreros socialdemócratas europeos, el SPD.
Hannelore Kraft es la presidenta del Estado de Renania Westfalia, el más rico, poblado y poderoso de Alemania. Y nadie dudaba hace unos meses de que lo seguiría siendo porque el candidato de la CDU, Armin Laschet, parecía poco rival para ella. A las elecciones en este estado federado las llaman coloquialmente las «pequeñas federales», (kleine Bundeswahl) porque son con diferencia las más significativas. La presidenta Kraft es una líder socialdemócrata enérgica que gobierna con solidez, en contraste con la debilidad del SPD en la política federal. Gobernó bien en crisis y también ahora que la economía alemana vuelve a sus plenos poderes, con un récord de exportación tras otro, en los que Renania Westfalia juega un papel capital. Hace dos meses nadie dudaba de que Kraft renovaría el mandato. Y de que esa sería la señal para el retorno de la socialdemocracia al poder en Berlín. Martin Schulz con ayuda de Kraft iba a acabar con la era Merkel y abrir una nueva de izquierdas.
Angela Merkel llegaba a una primavera electoral de 2017 en principio muy complicada después de un año en que se había tambaleado por los efectos de la crisis de los refugiados. Y el SPD contaba ya con su carta ganadora que era Schulz. El expresidente del Parlamento Europeo había decidido dar el paso de volver a la política nacional y de golpe se convirtió en la gran esperanza. Los sondeos le otorgaban cifras de aprobación que no se veían desde Gerhard Schröder.

Nuevas esperanzas
Y, de repente, se comenzó a correr la voz de que volvía el SPD por fin y que el viejo partido de Willy Brandt y Helmut Schmidt sería el encargado de desmentir la agonía de la socialdemocracia en el continente. Así, en enero los socialdemócratas alemanes vivían experiencias desconocidas en esta generación. A las sedes del viejo partido SPD con sus más de 150 años de liderazgo de la socialdemocracia europea entraba gente joven a inscribirse como miembros. Todo era inaudito a principios de año en el SPD. Llegaban jóvenes y volvían los viejos a las reuniones, muchos tras ausencias de lustros. En la cuenca del Ruhr, donde los cambios industriales y la inmigración y sus problemas tanta desesperanza ha creado, el SPD volvía a verse capaz de ganar.
Se respiraba un optimismo que no se recordaba ya, de antes de las tres legislaturas de Angela Merkel. Aunque el SPD lleva dos legislaturas gobernando en Berlín en una gran coalición con Merkel, los socialdemócratas alemanes asumen esta labor cada vez más como un deber patriótico no deseado, molesto y dañino para el partido. Todos los beneficios de una gran coalición van al partido de la canciller, muchos de los costes de la tarea de gobierno recaen en el SPD. Así las cosas, en enero había entusiasmo en el SPD y por primera vez en muchos años en las encuestas una mayoría de los encuestados llegó a preferir una cancillería de SPD a la de Merkel.
Hoy una encuesta del Instituto Allensbach da unos resultados demoledores para Schulz que se ha hundido en expectativa de voto y preferencia a escala estatal. Hoy la preferencia suma 63 puntos para Merkel y 42 para Schulz. Y en un voto directo Merkel recibiría el 49% y Schulz el 36%. La CDU vuelve a estar en un sondeo federal en el 37% y el SPD en 27%. Mañana a las 18.00 horas se sabrá si el SPD ha logrado estabilizarse a última hora o si, como en las dos elecciones anteriores, lanza el mensaje de que Martin Schulz no es un líder ganador sino ya un lastre insoportable.
                                                  Reuters

La candidata del SPD por Renania, Hannelore Kraft, con Schulz


Sondeo sobre las elecciones en Renania del Norte-Westfalia


Renania del Norte-Westfalia, el estado en el que más crece la extrema derecha

Renania-Westfalia fue durante décadas el poderosísimo bastión de la socialdemocracia alemana. Con su fuerza económica, su tamaño y población, la densidad de la sociedad civil y tradición política, sindical y asociativa popular que existe en las cuencas del Rin y del Ruhr aquello parecía inexpugnable. Con su larga y dura tradición siderúrgica y minera, hace medio siglo e incluso menos, el SPD tenía en algunas partes de la cuenca del Ruhr hasta el 80% de los votos. Hoy las cosas han cambiado. Porque allí no poco de su voto es ya de la extrema derecha de AfD. Las frustraciones con los grandes partidos, la desindustrialización, la inmigración, la inseguridad ciudadana, el miedo por las pensiones o la globalización, son las mismas causas que han hundido a la socialdemocracia en otros países europeos.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

LA CRUZ COLOSAL DE LA VERDAD

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Viernes, 12.05.17

Para recordar lo que pasó, nada más útil que esa colosal cruz de la sierra madrileña que pida e invite a explicaciones

YA ha aprobado el Congreso de los Diputados la proposición no de ley para desenterrar a Francisco Franco y sacarlo del Valle de los Caídos. A todos los que lo han votado: ¡Enhorabuena, valientes! Es el mayor gesto de heroísmo antifranquista de su vida. Tanto coraje me ha conmovido. Me ha reafirmado en mi cambio de opinión. Yo sí pensaba hace unos años que los restos del general Franco podían, de acuerdo con la familia, ser trasladados al panteón familiar en El Pardo junto a los de su mujer. Que era lo que, al fin y al cabo, había previsto él. Hoy sin embargo estoy convencido de que hay que defender la inviolabilidad del monumento religioso del Valle de los Caídos con todos sus muertos dentro. Que no deben tocarse por ser un testimonio físico ya absolutamente irrenunciable de la historia de España. De la historia real, de la que intentan destruir, ocultar y negar mientras inventan una nueva que convenga a sus planes totalitarios.
Los enemigos de la verdad tienen, como en el Congreso ayer, todas las ventajas en esta guerra por apropiarse del pasado. Enfrente solo tienen a héroes en lucha solitaria, véase a Policarpo Sánchez, en su lucha por el Archivo de Salamanca entregado a autoridades separatistas para ser purgado y destruido como testimonio de la historia de España. Y tantos otros, aislados. Sin ayuda de la política. El Gobierno del PP mantiene y protege la ignominiosa Ley de Memoria Histórica. Ciudadanos ha votado con socialistas y comunistas, es de suponer que por el miedo a que le llamen «facha», esa mordaza española. Otro partido acobardado como el PP, dedicado a sus asuntos, incapaz de hacer frente a la pretensión de hegemonía total del mensaje de la izquierda. Están a otras cosas.

Por eso el Valle de los Caídos, con toda su tenebrosa carga de nuestra muy tenebrosa historia, debe ser un dique contra ese tsunami de mentiras con el que izquierda y separatistas quieren anegar toda la historia de España. Ahora que liquidan las verdades una a una en los libros de texto, en monumentos y obras públicas. Y que buscan destruir todo lo que pueda ser un testimonio que contradiga sus relatos mentirosos. Ya se da en España la práctica balcánica de destruir lapidas. Pronto negarán que existieran allí esos nombres y esas cruces que son testimonio muchas veces milenario. Hay que defender los cementerios y las tumbas y las lápidas y las cruces ante la furia destructora de la izquierda revanchista. También la tumba más grande, el Valle de los Caídos. No se trata de defender a Franco ni al franquismo que es pasado. Se trata de defender la verdad. La vieja izquierda de sus primeras legislaturas sabía tan bien como los generales de Franco lo que fue la verdad de la guerra. Unos y otros sabían que los otros sabían. Todos eran conscientes de la mucha sangre española de ambos bandos que había sellado las realidades. Quienes vuelven con un discurso de buenos y malos a explicar la tragedia y culpa común no ocultan la voluntad de aplastar a quien discrepe. Su voluntad totalitaria se manifiesta en la terrible certeza de que gran parte de la izquierda española da la espalda a la reconciliación nacional y considera que la legitimidad radica en el Frente Popular de los golpes de Estado, los asesinatos, las checas y el fraude electoral. Quienes consideran aquello ejemplar lo quieren repetir. La mejor arma de resistencia es la verdad. Y para recordar lo que pasó, nada más útil que esa colosal cruz de la sierra madrileña que pida e invite siempre a explicaciones, a esa verdad que tantos en España odian y quieren ocultar.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario