NAVIDAD Y LIBERTAD

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Martes, 25.12.18

Nuestra ignorancia sobre nosotros es un éxito del enemigo

LAS Navidades son fechas que generan inmensos flujos de nostalgia, también, quizás sobre todo, en quienes ignoran o han olvidado el significado de estas fiestas como el supremo momento de la esperanza que es para el mundo cristiano. Cada vez son más los que lo ignoran porque la retirada de la religión y con ella la desaparición del conocimiento de su vasto legado material e inmaterial es un terrible e irreversible fenómeno general en Occidente. En España se ve agravado por un odio a la Iglesia, desprecio a la religión y agresividad contra el hecho sagrado en sí, que son parte sustancial de una subcultura política e ideológica que ha sido hegemónica en la comunicación, en la difusión cultural y también en la voluntad política más influyente.
Es inútil citar a los jóvenes los nombres de cuadros de pintura religiosa o clásica. Ignoran todo sobre los hechos referidos. A la mayoría le han inoculado desprecio a la religión. Y a la Iglesia, un odio incondicional. Es inútil explicar los ingentes caudales de sacrificio y buena fe presentes en los grandes episodios de la historia del cristianismo. Por mucho juego de poder y debilidad humana que se diera en sus protagonistas eclesiales. Como es ilusorio exponer a las generaciones educadas en este neomarxismo que tiene secuestradas escuela pública y Universidad, lo que fue la colosal hazaña de gloria, grandeza, eficacia, emoción, sobria racionalidad y heroica pasión que fue el descubrimiento, conquista y urbanización de América que en nombre de ese Dios cristiano hizo España. Fue España y solo España quien hizo de la Iglesia de Pedro una Iglesia universal. Una proeza del vigor y de la generosa entrega del Reino de España que la Iglesia de Roma no ha agradecido nunca como merecía.
También carece de sentido decirles que, sin Jesucristo y la fe en él y en los santos y sin la inmensa, inimaginable obra de pensamiento, cultura y expansión del mensaje de bondad y perdón por medio de la palabra y el trabajo para mayor gloria de Dios y de sus hijos, no habría democracia ni libertad. Ellos entienden que es una fiesta. Pero como no se les enseña no pueden entender la profunda importancia de la Navidad junto a la Semana Santa, para el surgimiento del concepto del hombre –el homo de humus, de barro–. Que es la criatura divina que tiene la cultura judeocristiana, la base de todo lo que es y supone esta civilización occidental, la civilización más próspera, libre, eficaz, generosa y compasiva jamás habida. Por ser todo ello tiene muchos enemigos dentro. Como envidiosos y emuladores fuera. Unos intentan minarla, otros ocuparla y saquearla. Podrán destruirla, pero no emularla, porque carecen de la base civilizadora de esa religión que considera a todo humano parte de Dios. Y por tanto hace a la persona un ser sagrado, único y libre. Ahora esta civilización sufre el acoso real de otras, extrañas, distintas, pero todas con vitalidad y voluntad de ser.
Esa voluntad de ser que ha perdido Occidente a base de ignorar quiénes somos y despreciar nuestras defensas y nuestras banderas. Los enemigos internos han logrado muchos éxitos en sus esfuerzos para dejar inerme a Occidente. Pero aún no han ganado. Como ante Viena o en Lepanto, también hoy hay fuerza para rescatar a esta civilización si recupera una idea de sí misma. Y aunque puede que solo sea el canto del cisne hoy asistimos en todo Occidente a gestos y movimientos de las viejas naciones que sugieren que despierta la lealtad a sí mismas y que pueden estar recuperando esa voluntad de ser que impida que las borren de la historia de nuestro futuro.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s