NUESTROS JÓVENES DE SENTINEL

Por HERMANN TERTSCH
ABC  Viernes, 30.11.18

Todavía no ha pasado. Pero cuando se vive en Sentinel te puede pasar cualquier cosa

EN una isla del oriente de la India llamada Sentinel del Norte vive una tribu de la que dicen que no ha tenido contacto con nadie en decenas de miles de años. No sé cómo se puede saber a ciencia cierta. El caso es que hay en esa isla entre cien y quinientos individuos de una tribu neolítica que han vivido a su bola, sin enterarse nunca de nada de lo habido en ningún sitio del mundo. Claro quedó que quieren seguir así cuando hace poco quiso visitarlos un joven predicador norteamericano. Había llegado de Washington y se empeñó en que él debía evangelizar a aquella gente. El reciente levantamiento de esta prohibición de visitar esas islas fue una fatalidad. Según se acercaba en una canoa a Sentinel murió bajo una lluvia de lanzas.
Muchos se han reído del muerto y han comentado que si quería predicar no le faltaba público al que convertir en su propio país y en tantos otros desarrollados. En los que no corría peligro, por mucha tabarra que diera. Se fue a Sentinel y lo mataron. Ha impresionado la tribu que defiende a lanzazos su aislamiento. John Allen Chau, que así se llamaba el pastor mártir, quería romper esa burbuja por su bien. Lo que muchos consideran una arrogancia impropia de los tiempos. Propugnan que sigan a lo suyo hasta que se extingan en su inocencia algo bruta. Sabiendo que no van a ser mucho más felices con más información de la que tienen. Se les puede observar desde satélites como si fueran insectos en un terrario. Pero otros piensan que esos neolíticos son unos pobres perdedores y que deben compartir suerte. Y que hay que civilizarlos ya. No era otra la intención del joven predicador que en su ingenuidad conmovedora creía que están en Sentinel los más necesitados de consuelo cristiano. Lo que están es satisfechamente desasistidos porque no intuyen nada de fuera ni de su propio futuro.
Los lejanos parientes neolíticos de Sentinel me han recordado a nuestra sociedad joven occidental y muy en especial española, interconectada todo el día con todo el mundo y, sin embargo, ignorante de todo lo que no sean sus diosecillos laicos, sus fobias y filias y sus supersticiones. Y su rotunda e implacable indiferencia hacia el mundo exterior como si jamás fuera a afectarle. Oigo mucho ese lamento de padres, ya abuelos muchos, que han sido desde el tardofranquismo políticamente activos o interesados, por su frustración al verse incapaces de despertar en sus hijos un mínimo interés por los acontecimientos dentro y fuera del país. Y por establecer interconexiones causales que permitan reaccionar. Aunque hayan estudiado y tengan sus trabajos y sus familias y sus intereses, se han desentendido tanto del mundo político, con razones o sin ellas lo desprecian tanto que todo lo ignoran. Y todo lo que pase les llegará como hechos consumados irreversibles, les cogerán desavisados, indefensos e inermes. El gusto por las pequeñas cosas, imprescindible para gozar la vida, el placer y el espectáculo se han convertido en la única distracción y compensación de las amarguras de la vida cotidiana. En esta distracción permanente, cualquier día amanecen con un dictador que rige sus vidas, con una patria rota en cuatro partes gobernadas por fanáticos totalitarios, con una secta musulmana que controla su bloque de viviendas o una embajada china o rusa que emite órdenes como antaño un virrey y las autoridades españolas obedecen. Que han decidido «civilizarnos». Todavía no ha pasado. Pero cuando se vive en Sentinel te puede pasar cualquier cosa.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s